El Ministerio de Hacienda solicitó a la Asamblea Legislativa, a mediados de diciembre pasado, que le autorice la suscripción de 3,270 acciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con lo cual, El Salvador aumentará levemente su participación dentro de este organismo. Según datos proporcionados por el organismo internacional, actualmente el país cuenta con un total de 53,152 acciones.
En una carta remitida al Legislativo por el ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, se explica que se requiere autorización para adquirir 79 acciones de capital ordinario pagaderas en efectivo, así como 3,191 acciones de capital ordinario exigible, “de conformidad con la Resolución AG-1/13 de fecha 22 de enero de 2013, aprobada por la Asamblea de Gobernadores del BID”, indica el documento.
En la resolución citada, se explica que los Países Bajos y Venezuela decidieron no suscribir las acciones reservadas para ellos, por lo que se realizó una reasignación de las mismas entre el resto de países miembros. Así, a El Salvador, le correspondieron 3,270 acciones adicionales a las 28,393 acciones que suscribió en el marco del Noveno Aumento de Capital del Banco (GCI9).
En el proyecto de decreto remitido a la Asamblea Legislativa se menciona, además, que cada acción tiene un precio de $12,063, por lo cual, las 79 acciones de capital ordinario tendrán un costo de $953,011.16; y para las acciones de capital ordinario exigible, se necesitarán más de $38.4 millones, que se pagarán a más tardar el 31 de octubre de 2015 o en las fechas posteriores que determine el directorio ejecutivo del BID.
La pieza de correspondencia se conoció en la sesión plenaria del 8 de enero, y se decidió enviarla a la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto, para su discusión.
Aunque se intentó conocer la versión del Ministerio de Hacienda sobre el tema, no fue posible hacerlo hasta el cierre de esta nota.
Por su parte, el secretario técnico y de planificación de la Presidencia, Roberto Lorenzana, explicó el viernes que este es un “proceso normal” que se da cuando un país declina de suscribir las acciones que se le han reservado y afirmó que la compra no representará una “gran erogación”.
“Todos los países tenemos una participación en el BID y esa cuota accionaria contribuye en la toma de decisiones. Los países más grandes tienen más incidencia y tienen un nivel más alto (de participación accionaria)”, recordó.
De igual forma, la representación del BID en El Salvador mencionó que el hecho de que el país cuente con acciones adicionales “implica tener un porcentaje de acciones levemente mayor al que tenía antes del GCI9 conforme a los criterios y procedimientos establecidos en la Carta Constitutiva. Eso conlleva un peso levemente mayor del voto de El Salvador en las decisiones operativas del Banco”.
La representación del BID indicó además que el criterio para el porcentaje de acciones extraordinarias que se autorizó al resto de países es establecido por la Asamblea de Gobernadores.
“En este caso, se hizo una ronda para conocer el interés de otros países para la suscripción de acciones no suscritas por Venezuela y Holanda (país no prestatario que tampoco suscribió el GCI9). En base a dicho interés, se hizo una repartición a prorrata de las acciones de Venezuela y Holanda, tomando en cuenta el número de acciones de cada país interesado y la limitación establecida en la Carta Constitutiva”, explicaron a Diario El Mundo.
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